Está a punto de descubrir un
nuevo concepto en iluminación...
Las luces de LED han estado entre
nosotros desde hace décadas,
en los frentes de aparatos de vídeo,
televisores, relojes digitales, etc.
Sin embargo, la falta de gama
de colores y una baja potencia lumínica
han limitado su uso considerablemente.
Hoy en día la tecnología ha introducido
nuevos materiales y se han podido
conseguir LEDs de casi todo
el espectro visible de colores
y estándares de calidad acordes
a las más exigentes normas a nivel
mundial.
La particularidad de estos nuevos
dispositivos luminosos, ha logrado
un nuevo paradigma en la iluminación
convencional hasta ahora nunca
alcanzado: Fiabilidad, Seguridad,
Economía y Durabilidad.
Se trata de un producto que ofrece
unas ventajas altamente superiores
con respecto a los productos
de iluminación convencional
y que existen hoy en día:
Elevada vida útil: Hasta
50.000 horas (en torno a los 25 años
aproximadamente dependiendo
de su uso), frente a las 2.000 horas
de una lámpara incandescente
o una halógena.
Alta eficiencia lumínica: Los LEDs
son altamente luminosos y concentran
la iluminación sin dispersarla,
al contrario de las luces convencionales
que dispersan la luz en todas
direcciones. Esto es sumamente
importante en determinadas aplicaciones
como el alumbrado público y areas urbanas, que crea
molestias a los vecinos e incluso
a la flora y fauna que ven sus costumbres
alteradas por luminarias que dispersan
la luz a sus hábitats innecesariamente.
Bajo consumo energético: Con una
bombilla de LEDs de unos 5W,
se logra un efecto lumínico aproximado equivalente a una
convencional de 40W. Esto se traduce
en una elevada reducción del consumo
energético de hasta un 85% frente
a las bombillas convencionales.
No producen calor: No emite
radiaciones infrarrojas o ultravioletas,
indeseables en la iluminación
de obras de arte, cuadros, mercancía
expuesta en tiendas, expositores
de alimentación, etc. También, reduce
costes de electricidad en lugares
donde se utilizan aires acondicionados,
ya que al no emitir calor adicional
con la luminaria, los aparatos logran
la temperatura deseada en menor
tiempo, y por lo tanto, están encendidos
menos tiempo.
Seguras: No explotan, por lo que no
se desprenden cristales, ni mercurio.
Funcionan con corriente continua
en vez de alterna, lo que minimiza
los riesgos de electrocución
por descuido (muy importante
en lugares de gran afluencia de público).
No contienen materiales contaminantes: Cumplen con la normativa europea
de medioambiente (RoHS)
que básicamente, prohíbe
la utilización del plomo en los circuitos.
Y a diferencia de los tubos fluorescentes
y todas las lámparas de bajo
consumo, no contienen mercurio.
Ecológicas: Además de no contener
materiales contaminantes, la luz
de LED no emite radiaciones UV o IR.
Otra importante cualidad de estos
dispositivos es que no producen
la llamada “contaminación lumínica”,
derivada del uso irresponsable
y excesivo de la energía eléctrica
en el alumbrado de exteriores,
por ejemplo, el alumbrado de carreteras,
los letreros luminosos en las ciudades,
etc.
Versátiles: El reducido tamaño
de los LEDs, sumado a su extenso
colorido y alta eficiencia energética,
convierten en infinitas las posibilidades
de diseño y aplicación de estos
dispositivos en todos los ámbitos
imaginables:
• Alumbrado público: luces para
calles, parques.
• Campos de fútbol, tenis,
polideportivos…
• Señalización: semáforos, displays
indicadores.
• Túneles, parkings, naves, espacios
abiertos en general.
• Iluminación arquitectónica
y de diseño para: edificios, puentes,
centros comerciales, casinos,
parques de atracción, bares,
teatros, restaurantes…
• Rotulación en general.
• Iluminación comercial, hoteles,
resorts, clubes…
• Iluminación de acento / contorno.
• Iluminación automotríz, aeronáutica,
naval.
• Iluminación doméstica.
• Iluminación en edificios públicos,
escuelas, hospitales…
Estamos realmente asistiendo
a un cambio tecnológico significativo
en el campo de la iluminación,
desde la invención de la bombilla
convencional.
Este nuevo tipo de iluminación
es la respuesta a la necesidad actual
de mejorar la eficiencia energética
y a la vez mejorar la calidad
de vida humana, generando ambientes
exteriores e interiores perfectamente
personalizados, eficientes y adaptados
a cada necesidad, contribuyendo
con ello a mejorar el hábitat
en donde estén presentes.
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